La estructura New Safe Confinement (NSC), construida para contener los restos radiactivos del reactor 4 de Chernóbil, sufrió severos daños en un incidente con dron en febrero de 2025,
De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA), recientes evaluaciones indican que no cumple completamente con sus roles de seguridad, como la contención de radiación.
Aunque hasta el momento no se han reportado fugas ni aumento en los niveles de radiación, autoridades recomiendan reparaciones prontas para mantener su integridad y prevenir algún desastre futuro.

El director general del OIEA, Rafael Grossi, dijo que la misión de inspección “confirmó que la estructura protectora había perdido sus funciones de seguridad primarias, incluida la capacidad de confinamiento”. A la vez, indicó que “también se constató que no había daños permanentes en sus estructuras portantes ni en sus sistemas de monitoreo”, aunque urgió reparaciones integrales.
Los técnicos advierten que, si no se reparan pronto, un nuevo impacto podría derrumbar parte del armazón y liberar polvo radiactivo. En palabras del equipo: “Eso significaría que polvo radiactivo, con partículas de combustible nuclear de la Unidad 4, se escaparía al medio ambiente”. La protección original de 1986 seguiría siendo el núcleo peligroso del sitio de Chernobyl.
El New Safe Confinement, erigido en 2016 por 1.75 billones de dólares y con una altura cercana a 100 metros, fue pensado como un escudo de doble piel para sellar el sarcófago de 1986 y permitir desmontaje seguro. Actúa además como zona de contención con presión negativa para retener partículas radiactivas, pero no fue concebido para resistir impactos bélicos directos.









