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La administración municipal de Querétaro analiza la construcción de un relleno sanitario metropolitano en el municipio de El Marqués, ante la proyección de que la vida útil del actual relleno sanitario de la capital concluya en septiembre de 2028, informó el secretario de Servicios Públicos, José Armando Presa Ortega.
El funcionario explicó que un estudio técnico realizado en junio de 2024 determinó esa fecha como límite de operación; sin embargo, precisó que el análisis no contempló el cierre temporal de la planta de separación y tratamiento de residuos sólidos, lo que derivó en el ingreso de mayores volúmenes de basura al relleno y pudo reducir su vida útil. “Tenemos un estudio que se realizó en junio de 2024 que nos arroja una vida útil hasta septiembre del 2028; sin embargo, no se consideró que se iba a tener clausurada temporalmente la planta de separación de basura. Entonces eso permitió que ingresaran más residuos al relleno sanitario, entonces quizás se pudo haber reducido la vida útil”, explicó.
Ante este escenario, Presa Ortega indicó que el municipio evalúa distintas alternativas, entre ellas la implementación de nuevas tecnologías para ampliar la vida útil del relleno actual, la construcción de un relleno sanitario metropolitano que atienda a Querétaro, El Marqués, Huimilpan y Corregidora, o la edificación de uno nuevo dentro del municipio de Querétaro. “Lo que sí es un hecho es que debemos estar pensando en migrar porque la zona conurbada, la exposición demográfica que ha tenido el municipio nos está demandando ya buscar nuevos espacios y es parte del plan que se incluye, y de los cuales nos ha instruido el Cabildo”, señaló.
Detalló que existen pláticas con la Secretaría de Desarrollo Sustentable y con la Secretaría de Desarrollo Urbano de la capital para identificar posibles ubicaciones. Adelantó que El Marqués aparece como una opción viable debido a la disponibilidad de suelo, a diferencia del municipio de Querétaro, donde los espacios son limitados y distantes. Añadió que aún no existe una estimación de costos para un proyecto de esta magnitud.
El secretario subrayó que la decisión deberá considerar la planeación urbana y el crecimiento demográfico para evitar afectaciones futuras a zonas habitacionales, comerciales o de infraestructura. Precisó que un relleno sanitario de este tipo requeriría una extensión superior a 80 hectáreas.
Presa Ortega recordó que el contrato para la operación del relleno sanitario se firmó el 19 de octubre de 1995 y que el sitio inició operaciones el 5 de febrero de 1996. Indicó que la vigencia del convenio con la empresa Veolia concluyó el 4 de febrero pasado, por lo que el 27 de enero se autorizó iniciar el cierre administrativo y la transición operativa del relleno.
Finalmente, señaló que el proceso de auditoría ambiental, la elaboración del plan de cierre y la garantía de continuidad en la disposición final de residuos tomará alrededor de 10 meses. “Recordemos que hay trabajos que tendrá que realizar la empresa porque están todavía dentro del contrato primigenio de los trabajos para la clausura, entonces va en función también del relleno de la planta de separación de basura”, apuntó.









