El obispo de la Diócesis de Querétaro, Fidencio López Plaza, lavó los pies a 12 personas privadas de la libertad en el Centro de Readaptación Social de San José el Alto, durante la celebración de la misa de Jueves Santo.
Frente a la población penitenciaria, el jerarca católico dirigió un mensaje centrado en la misericordia y llamó a buscar la paz, un objetivo que exige sacrificios.
El religioso recordó a los asistentes que todas las personas cometen pecados y los instó a sentirse amados. “Reconozcan la bondad de Dios que es como el aire, no podemos vivir sin ella”, mencionó.
Durante el desarrollo de la eucaristía, el líder de la diócesis queretana completó el rito con los 12 hombres, quienes vestían túnicas para la ceremonia, y les pidió replicar de manera simbólica esta acción de servicio con el resto de la comunidad. “Vengo aquí a reconocer que Dios vive con ustedes, que Dios se ha identificado con ustedes”, expresó.
Un grupo de reclusos que portaban los uniformes azules del centro penitenciario presenció el acto religioso al interior del templo, acompañados por los cantos de un coro local. Al exterior, en el kiosco de la explanada, una banda musical ejecutó piezas para los asistentes.
Las autoridades penitenciarias transmitieron la ceremonia religiosa de manera simultánea en las instalaciones del Centro de Readaptación Social femenil, así como en los penales ubicados en los municipios de Jalpan de Serra y San Juan del Río.








