Katia Lemus
Sinhué Piedragil Ortiz, presidente de la Mesa Directiva de la LXI Legislatura de Querétaro, se pronunció en contra del veto al cantante Gerardo Ortiz para futuras presentaciones tras interpretar canciones consideradas como apología al delito durante su show en la Feria del Grano y la Cantera, realizada en el municipio de Pedro Escobedo el pasado 15 de mayo.
Recordó que, en su momento, él y otros compañeros de Morena se manifestaron en contra de prohibir expresiones musicales como los narcocorridos, bajo la premisa de “prohibido prohibir”.
Señaló que la ciudadanía tiene derecho a escuchar libremente a los artistas de su preferencia y que corresponde al Estado promover nuevas formas de expresión cultural.
Asimismo, destacó que el presupuesto destinado a cultura, inferior a 300 millones de pesos, resulta insuficiente para impulsar alternativas artísticas.
“No podemos prohibir la música popular sin ofrecer nuevas opciones, además de que los corridos forman parte de la identidad histórica de México desde la Revolución”.
Subrayó que la música popular, como los corridos, forma parte del ADN cultural de México desde el virreinato y la Revolución. En este sentido, llamó a fortalecer el presupuesto destinado a cultura, actualmente menor a 300 millones de pesos, para promover nuevas formas de expresión artística y garantizar la seguridad en eventos masivos.
“No se trata de pedirle a Gerardo Ortiz que deje de cantar, sino de invitarlo a generar otro tipo de contenidos. El tema no son las formas de expresión, sino lo que se transmite”.
Piedragil coincidió con el presidente municipal de Pedro Escobedo en que prohibir artistas o repertorios no es la vía correcta, aunque reconoció que algunos temas con mensajes misóginos sí deben revisarse. Recordó que durante años el propio Estado y los medios de comunicación impulsaron este tipo de contenidos, por lo que ahora corresponde darle la vuelta y abrir espacio a nuevas formas de creación musical.
De igual forma Piedragil Ortiz lamentó que la administración municipal no haya tenido el control suficiente sobre los juegos mecánicos y el concierto suspendido, lo que derivó en afectaciones para los asistentes. “Ahí sí hubo un fallo que debe reconocerse: faltó normativa y protocolos de protección civil. La prioridad siempre debe ser la seguridad de los ciudadanos”.
Reiteró que la cultura popular debe ser defendida y fortalecida, pero sin dejar de lado la responsabilidad institucional de garantizar la seguridad y fomentar contenidos que reflejen valores positivos para la comunidad.









