Katia Lemus
La tensión en el sector salud alcanzó un nuevo punto álgido este viernes en la entidad, luego de que en punto de las 15:00 horas, un contingente conformado por médicos, enfermeras, camilleros y personal administrativo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) bloqueó por completo el paso vehicular en Circuito Universidades, en ambas direcciones, a la altura del Hospital General Regional No. 2 (El Marqués), en la zona de La Pradera.
Con pancartas en mano, batas blancas y consignas de exigencia, los agremiados salieron a mostrar su respaldo directo a los contingentes que mantienen bloqueos en vialidades estratégicas del país, al tiempo que exigen una respuesta inmediata de las autoridades federales ante condiciones laborales que califican como insostenibles.
La movilización en La Pradera no es un hecho aislado, sino parte de una escalada que mantiene estranguladas las principales arterias viales del estado.
A esta manifestación que realizaron los trabajadores IMSS se sumaron los compañeros que se encuentran en el municipio de San Juan del Río, quienes también salieron a las calles afectando las principales vialidades.
Los manifestantes incluso amagaron con desplazarse a las inmediaciones de la Caseta Palmillas, que es una vialidad federal.
El descontento cobró fuerza la noche del jueves pasado, cuando alrededor de 250 trabajadores del Hospital General No. 1 paralizaron la circulación sobre la emblemática Avenida Zaragoza y las inmediaciones con Paseo 5 de Febrero.
Aquella protesta nocturna desquició el tráfico metropolitano y sirvió como preámbulo para los cierres escalonados y paros de brazos caídos registrados en distintos puntos del territorio queretano, incluyendo demarcaciones como San Juan del Río.
Rechazo a la oferta salarial y exigencia de insumos
El grito del personal de salud en Querétaro resuena en sintonía con un movimiento nacional que sacude a más de 15 estados de la república, como la Ciudad de México, Estado de México, Morelos, Jalisco, Puebla, Guerrero, entre otros donde los trabajadores instalaron plantones y marcharon hacia la Secretaría de Gobernación (Segob).
El detonante central de estas protestas a nivel nacional es el rechazo al incremento salarial ofrecido por las autoridades (calculado en un 2.9 por ciento) cifra muy distante al aumento de entre el 9.9 y 10 por ciento que exige la base trabajadora. Entre las principales peticiones que motivan el paro indefinido se encuentran.
Los empleados denuncian que los tabuladores actuales no corresponden al nivel de riesgo, desgaste y responsabilidad de su labor cotidiana.
Acusan una crisis severa de desabastecimiento en hospitales, operando con carencias de medicamentos indispensables, equipo obsoleto y mobiliario en condiciones paupérrimas para atender a los derechohabientes.
También exigen certidumbre en sus esquemas de pensiones, revisión de políticas de Afores, cese al rezago en prestaciones y el pago de bonos extraordinarios prometidos.









