En el marco de su 30 aniversario de labor ininterrumpida, el Banco de Alimentos de México (BAMX) en Querétaro consolidó su impacto social al brindar apoyo periódico a más de 17 mil personas en situación de vulnerabilidad, afirmó Rodolfo Loyola Vera, presidente de dicho organismo.
Señaló que, la organización enfrenta su recta final más desafiante al requerir una inversión de 15 millones de pesos para concluir su nueva infraestructura estratégica y multiplicar su capacidad operativa en el estado.
Durante la conmemoración de sus tres décadas de historia, Loyola Vera, dio a conocer un balance que retrata tanto el alcance de su red de ayuda como los rezagos alimentarios que persisten en la entidad.
“Actualmente, el Banco de Alimentos en Querétaro beneficia de forma regular a 17 mil 252 personas, integradas en 4 mil 93 familias distribuidas en 104 colonias y comunidades de 15 municipios del estado, además de respaldar de manera directa a 56 instituciones aliadas”.
Detalló que el padrón de beneficiarios refleja la prioridad de atender a sectores en desarrollo y alta vulnerabilidad es de 4 mil 30 niñas y niños; 2 mil 679 jóvenes; 8 mil 238 adultos y 2 mil 305 adultos mayores.
Enfatizó que la carencia alimentaria representa una muralla invisible que frena el potencial de las nuevas generaciones.
“Vivir con hambre significa enfrentar todos los días una barrera para crecer y desarrollarse. Detrás de esta realidad hay familias que luchan por ofrecer mejores oportunidades a sus hijos. Por eso, combatir el hambre requiere del compromiso de toda la sociedad, de instituciones, empresas y ciudadanos que creen que juntos podemos transformar vidas”.
A dos años de colocar la primera piedra de su nuevo complejo, proyectado como una moderna macro-bodega en el municipio de El Marqués, destacó, que existe un avance del 90 por ciento en su construcción.
“Estas instalaciones representan un salto cualitativo y cuantitativo indispensable para optimizar el almacenamiento, garantizar la inocuidad y potenciar la logística de rescate y distribución de alimentos a lo largo y ancho del estado. No obstante, para concluir la obra civil y echar a andar al 100 por ciento el complejo, todavía se requieren cerca de 15 millones de pesos, razón por la cual la asociación hizo un llamado urgente a la solidaridad de la iniciativa privada, donantes y sociedad civil”.
En el plano financiero y de rendición de cuentas, detalló, el informe destacó cifras contundentes: el valor transferido de los alimentos y apoyos entregados ascendió a 121 millones 295 mil 289 pesos.
Asimismo, refirió que se reportaron ingresos por 41 millones 289 mil 222.55 pesos y egresos totales por 43 millones 537 mil 622.05 pesos.
“Del total de recursos captados, más de 18.5 millones de pesos se etiquetaron específicamente como donativos para la construcción de la nueva planta, mientras que los egresos operativos y de obra se dividieron en 27.6 millones para infraestructura y 12.6 millones para gastos de operación diaria”.
Loyola Vera refirió que con tres décadas de trayectoria combatiendo el desperdicio alimentario y tejiendo redes de solidaridad, el Banco de Alimentos de Querétaro se encuentra en una encrucijada decisiva: dar el último empujón financiero para consolidar una casa propia más grande, eficiente y digna para las familias que más lo necesitan.









