Katia Lemus
De enero a la fecha, la Secretaría de la Mujer del municipio de Corregidora ha brindado atención a 64 mujeres nuevas, es decir, se han apoyado a una o dos usuarias por día, informó la titular de la dependencia municipal, Andrea Perea Vázquez.
Explicó que los servicios se han dividido principalmente en acompañamiento jurídico y psicológico, de acuerdo con las necesidades de cada usuaria y del total de atenciones, sólo 24 mujeres atendidas iniciaron procesos jurídicos, la mayoría relacionados con violencia intrafamiliar en sus distintas formas: psicológica, económica y física.
Refirió que, en 2025, la dependencia municipal contabilizó 492 entrevistas iniciales, de las cuales 178 derivaron en procesos jurídicos, además, se brindaron 2 mil 675 atenciones psicológicas y 4 mil 744 asesorías jurídicas.
Aclaró que el incremento en las cifras de atención no refleja un aumento en la violencia, sino en la denuncia y visibilización de los casos.
“En Corregidora sí hablamos y sí denunciamos. No está incrementando la violencia, está incrementando la denuncia, y eso es motivo de orgullo porque las mujeres levantan la voz”.
Mencionó que incluso mujeres adultas mayores, algunas con más de 70 años, han acudido por primera vez a denunciar situaciones de violencia que vivieron durante décadas.
“Este fenómeno refleja un cambio cultural en el municipio, donde las mujeres encuentran acompañamiento y respaldo institucional”.
Destacó que Corregidora es el único municipio que ofrece representación legal y acompañamiento psicológico desde el inicio del juicio hasta la sentencia, gracias a un equipo de abogadas y psicólogas especializadas.
“Orgullosamente lo comparto con el alcalde Chepe Guerrero: somos el único municipio que representa a las mujeres en temas familiares con abogadas y psicólogas. Otros municipios dependen de la Secretaría Estatal, pero aquí damos acompañamiento integral”.
Enfatizó que la Secretaría también atiende casos relacionados con herencias, inmuebles y conflictos civiles, aunque la representación directa se limita al ámbito familiar y aclaró que en situaciones donde no es posible intervenir, las mujeres son canalizadas a organizaciones civiles o al buffet jurídico de la Universidad Autónoma de Querétaro, garantizando siempre alternativas de apoyo.
Respecto a los niveles de violencia, Perea Vázquez explicó que se clasifican en bajo, medio y alto, considerando tanto la experiencia de la víctima como el acceso y capacidad del agresor y en casos de alto riesgo, las mujeres pueden ser canalizadas a refugios estatales, incluso fuera de Querétaro, para garantizar su seguridad.
Actualmente, aseveró, la Secretaría mantiene más de mil casos abiertos desde 2014, debido a que los juicios no pueden cerrarse una vez iniciados, aunque las mujeres decidan suspenderlos o dar segundas oportunidades. La mayoría, sin embargo, concluye sus procesos.
“La violencia familiar sigue siendo la problemática principal. Nuestro compromiso es acompañar a las mujeres en cada etapa, con transparencia y colaboración interinstitucional”.









