Katia Lemus
La reciente caída de un ejemplar sobre vehículos estacionados en la capital queretana no estuvo relacionada con alguna plaga o enfermedad del arbolado, sino con el debilitamiento progresivo provocado por ráfagas de viento e intensas lluvias previas, aclaró Javier Amaya Torres, titular de la Coordinación Estatal de Protección Civil de Querétaro (CEPCQ).
Explicó que tras la evaluación técnica realizada en la zona a cargo de especialistas se determinó que la estructura del ejemplar quedó “resentida” por eventos meteorológicos pasados y cedió al sumarse a la precipitación fuerte registrada recientemente en ese sector.
Respecto a cómo la ciudadanía puede identificar riesgos similares en otras zonas de la entidad, Amaya Torres reconoció que es una labor compleja a simple vista, pero puntualizó una diferencia clave de alerta: riesgo bajo, es decir, movimiento habitual de las ramas y follaje por el viento y riesgo alto, que se refiere al movimiento visible en la base o el tronco del árbol.
Exhortó a la población a realizar reportes inmediatos a la línea de emergencias 911 en caso de detectar movimiento en los troncos.
Ante una llamada, la dependencia envía analistas para efectuar la evaluación de riesgo correspondiente y aplicar medidas preventivas. En el caso del incidente reciente, confirmó que no existía ningún reporte previo sobre el estado del árbol.
Indicó que la revisión de los ejemplares aledaños al punto del colapso y la emisión del dictamen final corresponden directamente al gobierno municipal, instancia que ya desplegó especialistas en el sitio para llevar a cabo los estudios preventivos pertinentes.









