Luis Pérez
La diseñadora de modas Aranza Campos Coy formó parte del anunció de la segunda edición Kintsugi Divergente Runway Pasarela a beneficio del Centro de Asistencia Social “Carmelita Ballesteros” donde mostrará su trabajo creativo enfocado en visibilizar la depresión, la ansiedad y la resiliencia.
En un testimonio personal, relató cómo atravesó un momento difícil en el que “sentí que me perdí, que se fue esa luz que tenía de chiquita”, y cómo el apoyo de su familia la ayudó a reencontrarse con su vocación.
Recordó que desde los 5 años soñaba con ser diseñadora, y que recuperar esa memoria le dio un nuevo sentido y su primera pasarela fue un acto de conciencia y de escucha, donde incluso asistentes se conmovieron hasta las lágrimas.
La creadora de diseño, quien reconoce que fue víctima de una relación narcisista, subrayó que quienes han vivido relaciones violentas o situaciones de violencia psicológica suelen enfrentar trastornos como depresión y ansiedad, y que hablar de ello es necesario: “Ni la felicidad es lineal, ni la tristeza tampoco. No es para siempre, vas a volver a brillar”.
Tras agradecer el respaldo del DIF y la Secretaría de la Juventud por impulsar espacios que promueven la salud mental y generan cambios positivos en la sociedad detalló que la colección que presentará está dividida en cinco etapas que reflejan el proceso de resiliencia frente a la depresión, la ansiedad y la violencia psicológica.
Con telas como piel, chiffon y seda, y una paleta de colores que acompaña cada fase, la creadora buscó transmitir emociones y vivencias personales. “La primera etapa aborda el dolor y la desesperación, vinculada al cutting.
La segunda etapa, dijo, representa la “armadura” que se construye para ocultar el sentir, con tonos grises y negros.
“La tercera simboliza la reconstrucción de la identidad con hilos rojos y blancos; la cuarta es un lienzo en blanco que recuerda la importancia de la red de apoyo y la quinta, la transformación en oro, como metáfora de la luz y la fortaleza que dejan las cicatrices.
Aseveró que su marca busca contribuir a la salud mental y ofrecer un espacio de escucha para niños y adolescentes. Además, destacó que sus diseños pueden personalizarse para contar historias únicas, incluso en vestidos de novia u otras piezas especiales.
“El arte ha sido mi manera de salir adelante y quiero que otros encuentren también un ancla que les devuelva su brillo”.
Señaló que el boleto para la pasarela que se realizará el 6 de mayo en el Hotel Domun se puede adquirir en el lugar o en sus redes sociales y tiene un costo de 350 pesos.









