Katia Lemus
Ante los cuestionamientos surgidos desde la Legislatura sobre el volumen de asuntos turnados a instancias sancionadoras, el auditor superior del estado, Francisco Javier Covarrubias Enríquez, rechazó que la Entidad Superior de Fiscalización del Estado (ESFE) actúe con pasividad y desestimó los señalamientos que calificó como poco fundamentados sobre el trabajo técnico del organismo.
Explicó que la actuación de la ESFE no busca canalizar expedientes “a granel” hacia las fiscalías sin el sustento legal indispensable. Argumentó que un envío prematuro de documentos carente de una indagatoria robusta provocaría el rechazo de las autoridades ministeriales por falta de elementos sólidos de prueba.
Cuestionado sobre los cuestionamientos que en su momento vertió una comisión especial de la legislatura local respecto al número de asuntos graves consignados, Covarrubias Enríquez reconoció que dichos posicionamientos reflejaron una exigencia institucional para que la ESFE mantenga una postura más aguda y vigilante en todas las revisiones de las cuentas públicas.
Detalló que el organismo ha dado un viraje estratégico hacia la exhaustividad. Como ejemplo, precisó que tan solo de la revisión de la cuenta pública correspondiente se retuvieron cerca de 40 asuntos bajo indagatoria formal, de los cuales algunos han logrado solventarse, mientras que muchos otros continúan su curso legal en la ruta de investigación.
Ante la duda frecuente sobre la duración de estos procesos, tomando en cuenta que las revisiones técnicas pueden prolongarse de manera considerable tras la entrega de los informes al Congreso,, el titular de la ESFE aclaró que no existe un periodo único y rígido de cumplimiento para solventar las anomalías una vez iniciadas las etapas de investigación profunda.
“El tiempo que nos va a perseguir siempre es que la conducta no prescriba. Los márgenes legales establecidos son tres años para la prescripción de conductas consideradas no graves y hasta siete años para aquellas catalogadas como faltas administrativas graves o de índole pena”.
Aseguró que la ESFE mantiene vigentes las líneas de investigación necesarias para garantizar que ninguna irregularidad financiera quede impune por un trámite apresurado.








