Katia Lemus
El 80 por ciento de las personas en situación de calle que pernoctan en el municipio de Querétaro provienen principalmente de entidades como Estado de México, Ciudad de México, Guerrero, Hidalgo y Guanajuato y el 10 por cineto proviene de otros municipios del estado aseguró Rolando Valdez Nieto, director del Instituto Municipal de Derechos Humanos e Inclusión Social.
“Seguimos trabajando con un enfoque de derechos humanos para garantizar la dignidad y ofrecer alternativas reales a quienes enfrentan esta condición”.
Refirió que actualmente atienden a una población diversa en situación de calle, integrada por un 5 por ciento de personas originarias de la capital queretana que, por distintas circunstancias, rompieron vínculos familiares, y otro 5 por ciento de migrantes extranjeros que transitan por la ciudad sin establecerse de manera permanente.
Afirmó que la colaboración con organizaciones civiles y religiosas, que apoyan con la entrega de alimentos y servicios básicos, procurando que estas acciones se realicen en espacios adecuados para no incentivar la pernocta en puntos críticos de la ciudad.
Destacó que, gracias a las brigadas diarias de identificación, los reportes ciudadanos y los recorridos programados en las siete delegaciones, el municipio de Querétaro ha reducido significativamente el número de personas en situación de calle en el municipio de Querétaro pues se elaboró un mapeo y zonificación de puntos críticos de concentración y pernocta.
“En los últimos dos años se ha logrado una reducción significativa en el número de personas en situación de calle ya que, al inicio de la administración, en 2024, se contabilizaban entre 800 y 900 personas viviendo en la vía pública. Actualmente, en 2026, la cifra se ha reducido a 250–300 personas, de las cuales alrededor de 200 aún requieren apoyo, canalización o inserción en programas municipales”.
Aseveró que, las acciones incluyen vinculación a apoyos sociales, regresos asistidos a ciudades de origen, canalización a instituciones como el Centro Estatal de Salud Mental (Cesam) y la integración al programa “Hogar de Transición: Cambiando Vidas”, que ha mostrado resultados positivos en procesos de reinserción.









