Eréndira Nzahki
Entre luces, tradición y cultura, una majestuosa catrina se convierte en protagonista de una postal llena de simbolismo y belleza, teniendo como escenario los emblemáticos Arcos de Querétaro, iluminados de colores durante la noche.
Su vestimenta, llena de detalles y colores vibrantes, evoca la riqueza de nuestras tradiciones mexicanas. A su alrededor, los colibríes representan la conexión con la vida y el mundo espiritual, mientras que las mariposas monarcas simbolizan la transformación, la esperanza y el eterno regreso a nuestras raíces.

La imponente figura de la catrina, acompañada por la majestuosidad de los arcos y el resplandor de la ciudad, crea una fusión extraordinaria entre arte, identidad y memoria. Es una expresión que honra el Día de Muertos, una de las celebraciones más representativas de México, donde la muerte no significa olvido, sino una oportunidad para celebrar la vida y mantener vivos los recuerdos.
Querétaro se viste de tradición, color y misticismo, demostrando que nuestras costumbres siguen volando alto, como las mariposas monarcas, y dejando huella en el corazón de quienes las contemplan.

Una imagen que enaltece el orgullo de ser mexicanos y la belleza de nuestras tradiciones.













